Una decisión antes de enviar
¿Qué dirección de correo deberías dar a un sitio web?
Elige según el propósito, cuánto debe durar la relación y qué perderías si no pudieras recibir mensajes futuros.
Entre ver un campo de correo y pulsar enviar pasan segundos. Una regla sencilla evita que entregar el correo principal sea siempre la respuesta automática.
Pregunta por qué necesita el sitio tu correo
Recuperación, recibos y respuestas tardías justifican más continuidad que una descarga o confirmación única.
Pregunta cuánto debe durar la relación
Minutos y años son requisitos distintos. Si volverás, usa una dirección que siga existiendo.
Pregunta cuánto costaría perder el buzón
Dinero, acceso, documentos o conversaciones requieren continuidad. Sin consecuencias futuras, temporal puede ser suficiente.
Comprueba si solo necesitas separación
Si quieres organización o menor exposición pero todavía necesitas volver, un secundario o alias suele ser mejor que un buzón desechable.
Usa la dirección menos permanente que todavía conserve todo lo que razonablemente puedas necesitar después.
Lleva esta decisión a la práctica
Comparar correo temporal con otras opciones de privacidad¿Necesitas una dirección para algo puntual?
Crea una bandeja temporal privada cuando una interacción de bajo riesgo no necesite tu dirección principal.
Crear correo temporal